PREVENIR LA PROSTITUCIÓN PARA PREVENIR VIOLENCIAS: Posiciones ético-políticas frente a la institución prostibularia. (Última versión corregida).
Quintas Jornadas Abolicionistas. Santa Fe 26-06-2015
Lic. Leonor E. G. Núñez
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Pensar la prostitución como una institución social milenaria y universal (1) que persiste adaptándose a través de los siglos, impone develar su compleja urdimbre a la vez que hace entrar en crisis los argumentos naturalizados que desde el imaginario social la legitiman, y nos facilita la actualización de estrategias para su deconstrucción.
Por ejemplo, pone en evidencia el absurdo de que en todas sus versiones históricas, y aún hoy, persista la aceptación social –en todas las culturas- de la identificación masiva y absoluta de “la prostitución” con las personas prostituídas, mujeres y niñas en su gran mayoría. Tal artilugio garantiza la desresponsabilización de quien prostituye y de toda la estructura de la institución prostibularia en relación a los daños excepcionales y estragantes que ésta genera. En el capitalismo y aún más con las nuevas tecnologías de información y medios de transporte se ha desarrollado y expandido de manera inusitada.
La caracterización de la prostitución como institución socio-cultural, que expresa palmariamente la desigualdad entre mujeres y varones, produce tres consecuencias inmediatas: en 1er. lugar permite pormenorizar sus fines, sus efectos concretos, sus diversos sistemas, los perfiles de la demanda prostituidora, la identificación de las organizaciones y organismos privados, internacionales –legales e ilegales- o estatales que la promueven, organizan, sostienen, desarrollan y/o expanden. En 2do. lugar adquiere gran relevancia el análisis crítico de los términos y argumentos en uso, para adecuarlos a la realidad concreta y actual de la prostitución desechando todo eufemismo y referencia discriminatoria y/o incriminatoria contra las personas prostituídas, particularmente en medios de difusión y en el ámbito policial y –salvo excepciones- de la justicia. En relación a los argumentos circulantes a menudo constato que las alusiones a alguno de los tres modelos jurídicos que se refieren a la prostitución –de obvio y pertinente uso corriente entre expertas/os- producen interpretaciones confusas o erróneas en las comunidades (2). Por último, ésta revisión apunta a facilitar la comprensión cabal, en sectores colonizados por una visión glamorosa y falsaria, de la real dimensión de las consecuencias de la existencia de una institución que se constituye en una grave problemática social. En particular los colectivos de adolescentes de ambos sexos, de mujeres y de personas trans.
Con éste objetivo planteo que existen dos posiciones ético-políticas frente a la institución prostibularia:
A. La de la Prevención de la prostitución.
Basada en cuatro ejes: 1. El relevamiento y la denuncia de los daños prostibularios. 2. el reclamo del desmantelamiento de la institución prostibularia. 3. la demanda de políticas públicas para su prevención y para la restitución y defensa de los derechos económicos –particularmente asistencia jurídica y de salud gratuitas, vivienda y trabajo genuino y registrado-, sociales y culturales de las personas prostituídas. 4. La demanda del registro, reconocimiento y denuncia de los daños simbólicos, psicológicos -subjetividad prostituída y sexualidad disciplinada-, físicos, vinculares, sociales, culturales, económicos y políticos reales y virtuales, en las instituciones sanitarias y en la justicia, entre otras.
El ocultamiento y la renegación social de los diversos efectos dañinos y estragantes prostibularios a nivel individual y colectivo y su arraigada popularidad son dos de los mayores obstáculos a enfrentar. Dificultad que encontramos tanto quienes han logrado sobrevivir como quienes asumimos el compromiso ético-político de asistir, acompañar, apoyar y asesorar a las personas prostituídas y a su entorno en la tarea de develar y concientizar sobre la realidad prostibularia y facilitarles desde toda reparación posible hasta la construcción de su autonomía y la restitución y defensa de sus derechos económicos, sociales y culturales.
Cabe señalar, que las/los profesionales integrantes del sector salud –psicólogas/os, médicas/os y de disciplinas afines- abocándonos a la tarea de enfrentar problemáticas como la que nos ocupa sólo cumplimos con nuestro deber.
B. La de Promoción y expansión prostibularia.
Se basa fundamentalmente en la renegación de los daños que produce la institución prostibularia –particularmente su violencia intrínseca- a la que considera como un sector económico más (3).
Defiende la existencia de prostíbulos, niega la relación inevitable de la prostitución con la trata de personas, todo tipo de violencia, el lavado de dinero y la indebida connivencia con integrantes de fuerzas de seguridad, de la justicia y de migraciones, adoctrina a personas prostituídas como promotoras, captadoras, regentes y en otros roles prostibularios, establece registros de las personas que capta, utiliza eufemismos de todo orden –por ejemplo: “autonomía”, “cooperativa” o “trabajo”- para imponerse como relato popular. Invierte la carga de la prueba sosteniendo la supuesta libre elección de las personas prostituidas, niega su disciplinamiento sexual repetitivo –la preestablecida “coreografía prostibularia” y la “genitalidad a la carta”-, encubre y oculta a operadores, estrategias, redes y sistemas prostibularios. Dispone de profuso y permanente apoyo mediático, de los propios proxenetas –Ejemplo A.N.E.L.A. (4) en España- y, paradójicamente, de recursos de organizaciones de salud de naciones unidas, entre otras.
Características de la institución prostibularia.
Es:
- Universal: de aceptación masiva -popular-
- Tradicional: su naturalización es histórica.
- Renegadora de los daños y estragos (algunas veces daños irrecuperables) que produce particularmente por la desigualdad en diferentes planos entre varones y mujeres. La renegación constituye una doble negación en la que se niega que se niega. En el discurso prostibulario habilitaría a reclamar imposibles “derechos laborales”.
Opera:
- Estigmatizando y controlando a las personas prostituídas.
- Afectando por discriminación -desprecio- a todas las mujeres y a las personas trans a nivel simbólico, o psicológico o físico o vincular o social o político aun sin involucramiento directo.
- Con mayor poderío en situaciones bélicas, de crisis económica –particularmente en el capitalismo- o catástrofes que generan hambruna.
Sistemas de la institución prostibularia:
- De redes operativas reales y virtuales de promoción, facilitación, captación engañosa o violenta -trata interna o internacional-, explotación, traslado, acogida. Los discursos, las prácticas y los modos de intercambio de las mujeres y los hombres que integran éstas redes coinciden con las estrategias ahistóricas misóginas de coerción, sometimiento, amenaza y omertá -Ley del silencio del código de honor siciliano que prohibe informar sobre sus actividades delictivas- características de las organizaciones mafiosas. Además de la tragedia de desapariciones permanentes existen otros casos que presentan gran complejidad a los que denomino “circulares” en los que las víctimas son captadas y si se logra rescatarlas vuelven a desaparecer una y otra vez. De ésto resultan familias desmembradas o su mudanza y ocultamiento en zonas distantes de su lugar de origen.
La trata, que existe desde siempre, es la prueba flagrante que el argumento de la supuesta voluntad de ser prostituídas -la llamada: “prostitución voluntaria o consentida”- es una mera táctica de promoción y captación. Ni en casos de desmantelamiento subjetivo (5) por situaciones de carencias y vulnerabilidad psico social extrema o violencia sexual y/o física llega a constatarse que las personas afectadas demanden ser prostituídas. Siempre alguien induce, engaña o violenta para que una persona sea prostituída. La trata es la táctica más violenta de incorporación de personas para su explotación por parte de la institución prostibularia. (En “Salud, trabajo, prostitución y trata de personas” ponencia presentada en el IV Congreso de salud mental y DDHH. Asociación Madres de Plaza de Mayo. 13-11-2005. Leonor E. G. Núñez. Inédito)
- De argumentación y comunicación encubridora y negadora: La institución prostibularia ha generado los más pintorescos dispositivos negadores y eufemísticos. Así como en el siglo XVI los prostíbulos fueron denominados “mancebías” -término que remite a juventud- con participación de la iglesia católica apostólica y romana, en 1992 en Tierra del Fuego registré la existencia de varias categorías de prostíbulos, una de ellas bajo el nombre de: “pizzería”. Asimismo la diversidad de denominaciones de las personas prostituídas se establece en parte con el fin de legitimar la acción de prostituir o desde las personas prostituídas intentando defenderse de la discriminación. Coincido con Silvia Chejter (6) en que quien ejerce la prostitución es quien prostituye, es decir, quien demanda prostituir. Remito al texto “Salud, trabajo y prostitución en www.ddhhsaludytrabajolegn.blogspot.com.ar” para abundar con más detalle la cuestión de la violencia simbólica en relación a la prostitución y “lograr deconstruir antiguos prejuicios y nuevas naturalizaciones”. Las expresiones: “ella se prostituye” o “ella ejerce la prostitución” deberían revisarse dado que tales enunciados desrresponsabilizan a la institución prostibularia y se atribuye a las personas prostituídas una capacidad imposible, ya que nadie puede prostituirse a sí misma/o.
- De connivencia: policial, judicial. política, medios comunicación, empresas legales -hoteles, medios de transporte, servidores de internet- y Naciones Unidas. Aún hoy representantes de ONUSIDA consideran que el posicionamiento a favor o en contra de la prostitución resulta de una mera diferencia ideológica. Queda entonces planteado el desafío de explicitar con mayor precisión las razones ético-políticas por las que se propone prevenir la prostitución en lugar de promoverla.
- De distribución territorial inclusive con intervención de las fuerzas de seguridad. De acuerdo a la cantidad y capacidad financiera de los prostituidores demandantes, los/as proxenetas y tratantes realizan un trabajo de “ingeniería” territorial para delimitar áreas de influencia, circulación y colaboración entre sí. Como así también, el tipo y características de los locales. Un curioso ejemplo lo brinda el hecho de que sólo una pared medianera separa al Hotel Sheraton del pub Madaho´s de Mar del Plata, el que continúa clausurado por explotación sexual y trata, contigüidad que facilitaba la operatoria prostibularia entre dicho hotel y el mencionado pub.
- De adecuación a la demanda básica: Forma parte del sistema de violencias naturalizadas y opera como si el acto de prostituir fuera intrínseco al ejercicio de la masculinidad. El uso corriente de sustancias psicoactivas en prostíbulos han variado en el tiempo y aunque continúan lideradas por el alcohol hoy demandan una gran variedad de drogas, incluída la sildenafil (7). En relación a la demanda de niñas/os, lo que por muchos años nos enfrentó con quienes descreían de nuestros hallazgos, dos investigaciones reunieron pruebas de su inusitada frecuencia: la que realizara Lucía Labruna de Andra sobre “las niñas floristas” (8) y la impulsada por UNICEF en 2001, “La niñez prostituída” (disponible en Internet), coordinada por Silvia Chejter. Por otra parte, la demanda de exotismo étnico es una constante universal.
Sobre daños prostibularios físicos.
El naturalizado ocultamiento de los efectos dañinos atribuíbles a la institución prostibularia se patentiza en las dificultades para reunir pruebas fehacientes de su existencia. Al investigar éste aspecto, en nuestro medio, he comprobado la ausencia de registros, particularmente en las instituciones de salud tanto oficiales como privadas, por ejemplo, de las consecuencias psicológicas traumáticas, o las lesiones físicas (desgarros vaginales o anales), las infecciones y enfermedades recurrentes y el padecimiento social y/o represivo. He obtenido los datos que menciono en entrevistas personales con personas prostituídas y con médicas ginecólogas y obstetras, además de los aportados por los trabajos del equipo de Melissa Farley en EEUU.
Por el contrario son abundantes las referencias en los registros policiales de las vicisitudes de personas prostituídas criminalizadas y/o perseguidas muchas veces por la propia policía con fines abusivos y extorsivos, tanto como el mal trato mediático o judicial, salvo excepciones.
Las investigaciones del psiquiatra español Francisco Orengo García (9), las del equipo de Melissa Farley de Estados Unidos, las de Magdalena Gonzalez de nuestro medio y las observaciones propias en varias regiones del país, son pruebas indiscutibles de los daños excepcionales producidos en la escena prostibularia. No obstante, debo señalar que he constatado una gran resistencia a sistematizar los registros por parte de profesionales del equipo de salud. Prueba, desde mi punto de vista, de la carga prejuiciosa que supone disponer de datos prostibularios.
Algunos daños prostibularios físicos:
- Embarazos indeseados. ITS (infecciones de transmisión sexual).
- Demanda del uso permanente e indebido de hormonas y antibióticos
- Inducción y muchas veces imposición del consumo frecuente de alcohol y drogas psicotrópicas.
- Dolor pélvico crónico, desgarros perineales, carcinoma de cuello de útero.
- Lesiones por: elementos punzocortantes, por penetraciones con botellas de vidrio o con puños o armas y por tortura con utilización de picana eléctrica o empalamiento.
Por supuesto, éstos daños físicos producen profundas consecuencias subjetivas.
Contra el argumento prostibulario de que la exposición de la genitalidad a la prostitución necesariamente no acarrearía consecuencias indeseables tenemos presente que las violaciones sexuales practicadas por integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad en la última dictadura cívico-militar recién comenzaron a ser denunciadas por algunas de sus víctimas hacen 5 años, es decir después de 34 años (10). Una prueba irrefutable de la capital importancia que revisten para toda persona los avatares de su intimidad sexual, aspecto crucial de la vulnerabilidad humana.
Mujeres y travestis prostituídas y asesinadas.
Incluyo sólo 8 casos emblemáticos de una nómina de varias decenas en elaboración.
* Ana María Nores, 26 años, 4 hijos, embarazada de 2 meses. Julio 1997, Mar del Plata
* Aldana de Santa Fe asesinada en Resistencia
*Jackeline Romero, 29 años, madre de una niña, embarazada de 3 meses.
*Silvana Caravallo, 26 años, una hija de 6 años. 1997. Mar del Plata
*María Ester Amaro, 35 años, estrangulada, en cuya espalda inscribieron con cuchillo la palabra *puta*. Cnel. Vidal, 1996
*Patricia Angélica Prieto, 36 años, una hija de 5 años,
*Viviana Guadalupe Spíndola, 26 años, descuartizada. Mar del Plata.
*Vanesa Zabala, travesti, 31 años, asesinada por empalamiento y traumatismo de cráneo el 29-03-2013 en Reconquista, Santa Fe.
y siguen los nombres. Algunas fueron mutiladas y desmembradas. La propuesta es reunir los nombres de todas las víctimas y difundirlos.
Otros daños prostibularios:
En la escena prostibularia se impone el ejercicio de la simulación, la fabulación y la disociación por parte de la persona prostituída frente a una situación de sometimiento al goce del otro.
- El asco físico y el miedo estimulan el uso de sustancias tóxicas. La higienización compulsiva es frecuente. La repetición de las prácticas que demandan quienes prostituyen anestesia.
- La sexualidad prostituída es disciplinada desde una moral represora y violenta, violencia que afecta a la persona prostituída, a su entorno y al entorno de quien prostituye.
- Genera linajes enloquecedores o reproductores de la situación prostibularia: se registran casos de proxenetas que embarazan a las mujeres que explotan para generar un vínculo de por vida, facilitando su sometimiento por extorsión filial o para cometer trata en cuanto nace la/el niña/o. Cuando el embarazo es ocasionado por un prostituidor y por alguna razón el aborto (práctica frecuente en mujeres prostituídas) no es posible, la situación genera tal nivel de conflictividad que el/la recién nacida/o que con frecuencia se da en adopción. Quienes fueron concebidas/os en esas circunstancias refieren asimismo vivencias traumáticas pudiendo también ser considerados linajes conflictivos o enloquecedores.
La persona prostituída puede llegar a recorrer toda la escala jerárquica prostibularia, de prostituída a captadora-regenta-proxeneta-tratante, ésto afecta particularmente a mujeres.
-Vínculos restringidos al ambiente. La vida social se restringe y gira en torno de integrantes de la institución prostibularia. Se comprueba una permanente recurrencia temática.
Para prevenir la prostitución propongo:
1. Desnaturalizar y subvertir a la institución prostibularia historizando su desarrollo, su capacidad de daño, sus mitos, su biopoder, sus normas, su infiltración social, mediática y empresarial.
2. Deconstruir la identificación de las personas prostituídas con la prostitución. Dicha identificación se basa en el “mito de la prostituta” que impone tomar un rasgo (en éste caso la situación que vive una persona) como si bastara para definir y otorgar identidad. Cuando se habla de prostitución habitualmente se hace referencia a una mujer a la que se etiqueta como prostituta, término que a la vez legitima a la institución prostibularia y encubre al sujeto que prostituye. Este enfoque ha sido abordado más extensamente en “Qué es la prostitución y qué daños produce” (11).
3. Responsabilizar particularmente a quien prostituye y a todos los operadores de la institución prostibularia.
4. Caracterizar al actual dispositivo reglamentarista (que con sus discursos, prácticas y modos de intercambio intenta imponerse como si fuera un sector económico mundial inevitable), para facilitar la concientización social sobre sus efectos reales. Por ejemplo, contradictoriamente sostienen que luchan contra la trata y a la vez niegan su relación con la prostitución. Ocultan la situación de países como Alemania o Uruguay en los que la prostitución está reglamentada y, por supuesto, la trata se sigue cometiendo.
Señalar que aunque se denomine de las formas más glamorosas y opere en ámbitos de gran poder económico la prostitución es igualmente dañina. Los daños mencionados más arriba también ocurren en las prácticas prostibularias más sofisticadas y elegantes.
5. Denunciar la histórica alianza estratégica prostibularia policial-judicial-política.
6. Promover el trabajo genuino, registrado, estable, de comprobable valor social, basado en los principios y derechos laborales fundamentales, con un ingreso justo sin discriminación de género o de cualquier otro tipo y con protección social.
7. Difundir éstos contenidos y la legislación vigente y capacitar multiplicadores en ESI (Educación Sexual Integral), operadores de la justicia y del equipo de salud.
Niveles de prevención prostibularia
1aria. Anticipar las consecuencias personales, vinculares y sociales, evitando situaciones de riesgo prostibulario o pornográfico. ESI: Educación Sexual Integral que incluya la denuncia de la prostitución como una de las formas de violencia sexual naturalizadas.
2daria. Reconocer grupos expuestas/os al riesgo prostibulario y realizar acciones para su resguardo. Divulgación de la realidad prostibularia concreta, capacitación de multiplicadoras/es adolescentes.
3aria. Intervenir en situaciones que afectan a personas prostituídas para paliar daños y procurar restituir y defender sus DESC (Derechos, económicos, sociales y culturales).
4aria. Establecer protocolos de intervención institucional adecuados a cada persona prostituída que demande asistencia, garantizando sus derechos y autonomía.
Promotores y defensores actuales de la institución prostibularia.
Éste listado es incompleto pero ilustra sobre la magnitud de la tarea de concientización sobre las razones por las que se propone la prevención de la prostitución:
- ONU Mujeres: ha insistido en distinguir entre “trabajo sexual” (sic) consensuado y tráfico sexual.
- ONUSIDA sostiene: que la trata es muy diferente a la prostitución (a la que renombra como “trabajo sexual”) y que hay confusión cuando se las asocia porque el TS sería voluntario y autónomo. Llama la atención que una organización creada para resguardar a la población mundial frente a las epidemias de VIH/SIDA (y proteger particularmente a las personas que viven con VIH/SIDA) se niegue a reconocer a la prostitución como intrínsecamente dañina y en cambio se interese en su promoción y expansión.
- GTZ (Agencia Alemana de Cooperación Técnica), Human Rights Watch (Organización no gubernamental e internacional de derechos humanos).
- Alliance International: Igual posición que ONUSIDA, también facilita financiamiento como Mama Cash.
- En Argentina es pública la posición pro prostitución de: un sector de la CTA (Capital y Córdoba), académicas/os del CONICET y la Fundación F. Ebert.
Algunos/as proxenetas actuales cuyos datos circulan en medios impresos por haber sido querellados:
Raúl Martins. En Argentina y México.
Rafael Levy: con prostíbulo ubicado en la manzana de Cromagnon.
Intervinientes en la red que secuestró y desapareció a Marita Verón: Liliana Medina, Irma Abrahan, Nancy Beatriz García.
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Ésta es una propuesta:
En apoyo a las mujeres de AMADH –Asociación de Mujeres Argentina por los Derechos Humanos-, a Mimí Sifón, a Sonia Sanchez, y a las activistas travestis Lohana Berkins y Diana Sacayán que denuncian los daños prostibularios.
En reclamo por políticas públicas que restituyan y garanticen los derechos económicos, sociales y culturales a las personas afectadas por la institución prostibularia.
Por la defensa del trabajo genuino, de reconocido valor social, registrado, que garantice la seguridad social, y condiciones y espacio histórico de trabajo saludables.
Por la demanda de programas de escolarización, capacitación laboral y de promoción social subvencionados por el Estado para las personas afectadas por la institución prostibularia.
Hacia una sociedad libre de prostitución
El gran desafío es: la deconstrucción del imaginario social de la prostitución como si fuera expresión de libertad sexual y hallar una alternativa a la encerrona de su popularidad universal sostenida tanto en la desigualdad entre mujeres y varones como en la negación de su intrínseca violencia.
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Notas bibliográficas:
1. Ora religiosa ora militarizada ora *patriótica* como se la llegó a reconocer en Cuba y en la mayor parte del mundo actual como parte del sector de entretenimientos-
2. En http://ddhhsaludytrabajolegn.blogspot.com.ar/ ver el Anexo de “Salud, trabajo y prostitución” Año 2002 con la descripción de los tres sistemas jurídicos de la prostitución: Prohibicionista, Reglamentarista y Abolicionista. Mi reparo se debe a la errónea interpretación pública que escucho a menudo sobre el abolicionismo al que se le llega a atribuir desde la abolición de toda legislación penal a una supuesta relación con el prohibicionismo y que el reglamentarismo se suponga el cuidado de personas en situación de vulnerabilidad social. Por supuesto, la presente propuesta es una expresión del abolicionismo dado que se basa en la promoción y defensa de los derechos humanos de las personas afectadas por la institución prostibularia.
3. The sex sector. Lin Lean Lim, OIT, 1998
4. A.N.E.L.A. (Asociación Nacional de Empresarios de Locales de Alterne) de España constituída en Madrid en febrero de 2001 y legalizada en el 2004. Invitado por sus abogados el periodista Joan Cantarero creó y dirigió el gabinete de comunicación exterior de ANELA, paralelamente Cantarero investigó y denunció a sus líderes por compartir el financiamiento de los grupos de ultra derecha que integraban, por lo que fue expulsado en el año 2005 según relata en “Los amos de la prostitución en España”. He constatado que la web de ANELA estuvo disponible hasta el año 2013 incluyendo en su portada publicidad de grupos promotores de la institución prostibularia, incluso uno argentino. En España por esos años se organizaron cinco asociaciones de proxenetas, algunas financiaron a mujeres prostituídas para actuar como voceras de la institución prostibularia negando tanto sus daños excepcionales como la responsabilidad sobre la trata. Tema de otra de mis investigaciones en curso son las coincidentes estrategias comunicacionales surgidas a fines de los 90' tanto del sector prostibulario como de grupos de ultraderecha: la utilización de términos encubridores y banalizadores para generar la aceptación popular de sus relatos y actividades. La connivencia entre ambos sectores es histórica y también se da en otros países, tal como ocurre en el nuestro.
5. El desmantelamiento de la subjetividad. Estallido del yo. Silvia Bleichmar. Topía editorial. Junio, 2010.
6. Lugar común. La prostitución. Silvia Chejter, EUDEBA, junio, 2011
7. Sildenafil: monodroga del viagra. Utilizada para tratar la disfunción eréctil en los hombres aunque ni la cura ni aumenta la libido, tampoco evita el embarazo ni las ITS (Infecciones de transmisión sexual). Referencia: https://medlineplus.gov/spanish/druginfo/meds/a699015-es.html.
8. Niñas vendedoras de flores en avenidas de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo en la Av. 9 de Julio. Cita de entrevista a adolescente en Sexualidades de padres a hijos. Eva Giberti y Lucia La Bruna de Andra, Paidos, agosto, 1993.
9. Orengo, Francisco (2001): “Efectos físicos y psiquiátricos de la prostitución sobre las mujeres que la ejercen”, en VVAA: Simposio Internacional sobre prostitución y tráfico de mujeres confines de explotación sexual, Dirección General de la Mujer, Madrid, (47-52)
10. Grietas en el silencio. Una investigación sobre la violencia sexual en el marco del terrorismo de Estado. A. Aucía, F. Barrera, Celina Berterame, Susana Chiarotti, A. Paolini y Cristina Zurutuza, CLADEM, Insgenar, UE, 2ª. reimpresión, junio, 2013.
11. En “Qué es la prostitución y qué daños produce” del 26-10-2013 incluído en www.ddhhsaludytrabajolegn.blogspost.com.ar.
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